
Johanna
Madre en dueloLa comida como refugio del dolor
Quién era
Johanna perdió a su hijo y sintió que su vida se había detenido. Durante mucho tiempo no encontraba sentido en cuidarse.
Cómo llegó a nosotros
La comida se había convertido en uno de sus refugios: cuando el dolor era demasiado fuerte, comer le daba unos minutos de tranquilidad.
Qué cambió con el método
- Nadie le pidió dejar de sentir dolor ni fingir que estaba bien.
- Empezó por reconocer lo que le estaba pasando.
- Comenzó a caminar, incluso los días en que caminaba triste.
- Observó los momentos de alivio automático y buscó otras maneras de atravesarlos.
“Sigo caminando mi proceso. Pero hoy vuelvo a sentir que estoy participando en mi propia vida.”





